Castillo de Fuensaldaña

El castillo de Fuensaldaña, propiedad de la Diputación de Valladolid, fue mandado construir a mediados del siglo XV por la familia de los Vivero, propietaria también de un palacio en Valladolid con una importante carga histórica: en él firmaron su compromiso matrimonial los Reyes Católicos el 18 de octubre de 1469.

Fue don Alonso Pérez de Vivero, contador mayor de Juan II de Castilla, quien, como otros notables de la época, fue comprando todos los lotes señoriales que conformaban Fuensaldaña para construirse un castillo-palacio que no llegó a terminar, pues murió asesinado por conjurar contra Álvaro de Luna.

Moros cautivos dirigidos por un cantero trabajaron en las obras que continuaron gracias al hijo de don Alonso, Juan de Vivero. El castillo fue confiscado a los Vivero por los Reyes Católicos, por su apoyo a la reina Juana; y no retornaría a su propiedad hasta 1490. Volvió a ser confiscado al heredero en 1520 como castigo por el asesinato de su esposa.

Su fisonomía es la típica de un castillo señorial, con una torre del homenaje visitable, a la que en origen se accedía por un puente levadizo de 34 m de altura. Su estilo arquitectónico se corresponde con el de la denominada Escuela de Valladolid, un modelo de edificación ampliamente explicado en el espacio didáctico que alberga. En su patio de armas se construyó el hemiciclo de las Cortes de Castilla y León, pues fue la sede de esta institución de 1983 hasta 2007.

En la actualidad, y tras una cuidada reforma, es un centro de interpretación de los castillos, punto de partida idóneo para visitar las muchas y variadas edificaciones de este tipo con las que cuenta la provincia de Valladolid.

Quien acceda a su interior, además de admirar la magnífica exposición de fotografía nocturna Noches de piedras y lunas, conocerá la primera sede de las actuales Cortes de la región, en la que se proyecta un audiovisual que sirve de introducción a la visita.

El centro consta de tres plantas: en la planta baja se explica el origen de los castillos, qué son las fortificaciones, cuándo comenzaron a construirse en la Península Ibérica, quién las mandaba construir y cómo se levantaban. En la primera se plantean los sistemas de fortificación de la Península Ibérica y de Castilla, y cuándo se erigen en torno al Duero. Se define la Escuela de Valladolid a través de dos grupos de maquetas que relacionan las diferencias y similitudes de diferentes castillos representativos de este estilo. Por último, en la segunda planta, se recrea, a través de diferentes recursos visuales, cómo eran las dependencias del castillo, y un estremecedor vídeo despide al visitante contando la leyenda negra de la familia de los Vivero.

C/ Del Agua, s/n
47.194Fuensaldaña

Teléfono: +34 983 666 199

castillo.fuensaldana@dipvalladolid.es